Celulosa Moldeada –


envases frescos e higiénicos

Determinados alimentos, como los huevos, fruta, verduras y carne son tan delicados que se pueden dañar o estropear fácilmente si no se transportan con cuidado y se almacenan correctamente. El modo mejor y más sencillo de evitar esto es usando envases de celulosa moldeada. Incluso los niños saben cómo son por fuera estos envases, pero menos gente conoce sus ventajas.

Los envases de celulosa moldeada se conocen sobre todo por el clásico estuche para huevos de gallina. Almacenados en un lugar fresco, los huevos frescos tienen una vida útil de 28 días. Ello es posible gracias a su cáscara respirable con varios miles de minúsculos poros que forman una excelente barrera contra las bacterias y los gérmenes. Además, la clara del huevo contiene encimas especiales que evitan la formación de microbios. Con los estuches de huevos de celulosa moldeada, las importantes propiedades de la cáscara del huevo se extienden también al envase, en el que los taninos antibacterianos de la madera evitan la propagación de las bacterias.

Por otro lado, los millones de microporos de los envases de celulosa moldeada proporcionan al huevo una ventilación y aire acondicionado óptimos. Asimismo, el efecto absorbente de impactos del material y las zonas de amortiguación de los envases evitan que las cáscaras resulten dañadas. Los estuches de huevos hechos con celulosa moldeada presentan un aspecto espectacular, y además son un producto de alta tecnología fabricado con materias primas renovables y respetuosas con el medio ambiente.

Como estará pensando, lo que va bien para los delicados huevos tampoco debe ser malo para las frutas y verduras, y es cierto: las bandejas para frutas y verduras fabricadas con este material poroso de celulosa absorben la condensación y se pueden sellar con una variedad de sistemas diferentes, lo que permite un ajuste individual del contenido de humedad y gas. El resultado de ello es que dentro del envase se desarrolla el microclima óptimo para cada pieza de fruta y todos los productos se mantienen frescos por más tiempo.

Sea cual sea el alimento delicado del que se trate, los envases de celulosa moldeada lo protegen y prolongan su vida en los expositores de un modo totalmente natural.